El ser humano no se mueve por motivos fisiológicos para elegir una dieta o un alimento concreto: son lasideas, los elementos psicológicos, afectivos y culturales que lo envuelven, los que disponen el complejo acercamiento del hombre a la comida. Tal es la tesis inicial que Juan Cruz Cruz desarrolla en su libro “Teoría elemental de la Gastronomía” (Eunsa, 2002).

El alimento, que es fundamentalmente símbolo, está recubierto de una forma, la forma de la cultura -de su valor social o religioso-, por la que lo aceptamos o rechazamos, haciéndolo parte de nuestra identidad personal y cultural.
La teoría de la gastronomía que Juan Cruz propone es “elemental”, en el sentido de fundamental o necesaria; en primer lugar, para la comprensión del fenómeno gastronómico en su globalidad, que incluye en sí tres planos: biológico, psicológico y cultural, que el gastrónomo ha de tener en cuenta. Por ello, en este libro no se encontrarán sólo unas pocas nociones básicas o un tratado sencillo referido, por ejemplo, a la culinaria o a la preparación de alimentos, sino que se incluyen también los otros factores que caracterizan el hecho gastronómico como un fenómeno cultural por excelencia.

 

Artículos que te pueden interesar

La elegancia en la mesa   Porte y elegancia   El comensal, lo que se llama el buen comensal, ha de tener “porte”, que no es otra cosa que el modo de gobernar...
Academia Navarra de Gastronomía Fines generales La Academia Navarra de Gastronomía es una asociación con reconocimiento jurídico, cuyos fines son la investigación y la  práctica ...
El agraz-verjus en la historia de la gastronomía  ¿Qué es el agraz-verjus?  El agraz-verjus es un condimento utilizado a lo largo de la historia de la gastronomía para ela­boraciones culinaria...
Mi dietista por fuera Hipócrates (460 a. C.) nació en la isla de Cos, donde se encuentra esta figuración escultórica con el sabio maestro. Fue uno de los más grandes cient...
El tenedor: un cortesano en la mesa   En cualquier iluminación de un manuscrito medieval que exponga gente alrededor de la mesa, apenas se hallan utensilios como cuchillos o cuc...
Cerezas encantadas   Gaetano Bellei (1857-1922) "Las cerezas de la abuela". Pinta con elegancia, siendo sus pinceladas frescas y luminosas, de risueña factura, ...
“¡Ánimo, a las gachas, que son de arrope!” Adolphe Guillermo Bouguereau (1825-1905): “Las gachas de avena”. Pintor realista, de corte academicista y tradicional. Su gran preocupación fue el ri...