Botero (1932-) propone otro concepto de alacena, con dos cuerpos: en ella recoge también dulces caseros y algunas frutas de temporada

 

Pedro Calderón de la Barca (1600-1681):
El Dragoncillo, entremés.

 

¡Oh tú, que de una empanada
sabes, y de una ensalada
a dónde escondida está!
A este rincón donde va
dásela a aquesa criada.
Y tú, que me oyes con pena,
pon en esotro rincón,
como si fuera alacena
un pedazo de jamón,
y alguna polla rellena,
y sea muy buena.
Mira que si no lo es,
o de tajo o de revés
haré en tu cara una cruz.

 

Artículos que te pueden interesar

Chocolate y café… de civeta  Pietro Longhi (1701-1785): “El Chocolate de la mañana”. En torno al mullido sofá de la anfitriona se reúnen al abad y otros asistentes al d...
El olfato En busca del mejor olorEl olor es un elemento esencial del «gusto gastronómico» completo, pues interviene de un modo importante en el «sabor» ...
Cuatro gestos gastronómicos con el vino   A buen vino, no hay mal bebedor  Durante más de ocho milenios el vino ha acompañado al hombre en muy diferentes momentos y situaciones,...
La educación alimentaria, según el Parlamento Euro... Joachim de Beuckelaer (1533-1574): Bodegón.  Para un cocina bien surtida, el pintor se concentra en la imitación convincente de las texturas propias ...
Recetas españolas de cocina Dionisio Fierros Álvarez (1827-1894): “Mesa puesta”. Este pintor asturiano fue un notable retratista y autor de escenas históricas y costumbristas, c...
Preferencias gustativas No hay gustos universalmente idénti­cos en la raza humana.El hombre no nace de­terminado por una preferen­cia gustativa de alimentos concreto...
Longevidad. Vivir más, vivir mejor Tiziano Vacellio, 1477-1576: Alegoría del tiempo y la prudencia. El cuadro parte de la penumbra del pasado o vejez, sigue en la luminosa transparenci...