La alimentación del anciano, desde el punto de vista subjetivo, sólo puede realizarse adecuadamente si el propio anciano asume o acepta previamente su propio estado y edad. Incluso desde el punto de vista objetivo, en la conducta alimentaria del anciano los actos individuales se sostienen sobre pautas colectivas, incorporadas como hábitos y costumbres, en las cuales se reflejan las normas de su tradición cultural: no es suficiente que una cosa sea comestible para que acabe siendo comida por el anciano; esto último ocurrirá si lo consienten los parámetros culturales del pasado enraizados en su mente y en su personalidad.

Artículos que te pueden interesar

Fiesta y serenidad   Beatriz Olivenza: "Fiesta". Un colorido suave y envolvente divide las impresiones vibrantes del cielo y las sensaciones tranquilas del mar....
Primero fue el asado Al calor del fuego La cocción de alimentos es un fenó­meno cultural que ha tenido una in­fluencia decisiva en la fisiología y en la morfología ...
Tiempo y fugacidad en los bodegones de Echauri   Miguel Echauri: Bodegón a la intemperie El simbolismo de la caducidad Miguel Echauri es un pintor navarro con mucha experiencia a cue...
Un libro de casquería Para Abraham García, regente del restaurante Viridiana, las vísceras son el centro del universo gastronómico. En este libro sobre la casquería , titu...
Mi dietista por dentro Zinaida Serebryakova (1884-1967), “La hora del almuerzo”. Plasma de forma natural el momento del almuerzo de unos niños. Destaca la armonía y la ...
Ruperto de Nola en la historia de la gastronomía Ruperto de Nola: "Libro de Guisados, manjares y potajes intitulado Libro de cocina". 1525   "La Cocina en su Tinta" y Ruperto de Nola por J...
Sinestesia: comer sonidos ¿Y si cada vianda tuviera un color y un sonido asociado a un sabor? Este fenómeno asociativo es más corriente de lo que parece. Y a mi juicio que tien...