La alimentación del anciano, desde el punto de vista subjetivo, sólo puede realizarse adecuadamente si el propio anciano asume o acepta previamente su propio estado y edad. Incluso desde el punto de vista objetivo, en la conducta alimentaria del anciano los actos individuales se sostienen sobre pautas colectivas, incorporadas como hábitos y costumbres, en las cuales se reflejan las normas de su tradición cultural: no es suficiente que una cosa sea comestible para que acabe siendo comida por el anciano; esto último ocurrirá si lo consienten los parámetros culturales del pasado enraizados en su mente y en su personalidad.

Artículos que te pueden interesar

Servicio a la persona: respeto, orden, diligencia Pierre Eduard Frère (1819-1886): “Sirviendo a sus hermanos”. Poniendo atención razonable a su labor culinaria, la niña mayor se dispone a repar...
Una cena romana opulenta: la de Trimalción  Una cena “opulenta” –o sea, profusa, copiosa y excesiva– no la podía ofertar durante el primer siglo de nuestra era un volunta...
Antropología de las costumbres alimentarias Consuming Passions - The Anthropology of Eating by Peter Farb & George J. Armelagos (Boston: Houghton Mifflin Company, 1980, 279 págs). Peter Far...
Ruperto de Nola en la historia de la gastronomía Ruperto de Nola: "Libro de Guisados, manjares y potajes intitulado Libro de cocina". 1525  "La Cocina en su Tinta" y Ruperto de Nola por J...
Cocina popular y cocina internacional Claude Joseph Bail (1862-1921), "Le Petit Cuisinier". El buen cocinero se hacía en la cocina, desde pequeño. Con trazo realista, el pintor representa...
Adelgazar sin límite: la anorexia  Búsqueda inquieta de adelgazamientoCuando el organismo está bien nutrido y saciado pierde normalmente de manera temporal (sólo por unas h...
Razón dietética Fernando Álvarez de Sotomayor (1875-1960): “Comida de boda en Bergantiños”, un homenaje a las mesas gallegas llenas de arte y de vida gastronómica. G...