Esta obra, bastante voluminosa (Fayard, 2009), en la que han participado unos cincuenta historiadores, se realizó bajo la dirección de Jean-Louis Flandrin (1931-2001) cofundador de la revista internacional Food & Foodways, y de Massimo Montanari (1949-), especialista en alimentación de la Edad Media. Es una seria y valiosa contribución a la historia de los fenómenos alimentarios, desde la agricultura a la culinaria, pasando por la gastronomía. Nos indica cuándo se empezaron a cocer los alimentos, las manera de comer, las variables socio-alimentarias, las épocas de escasez y de abundancia, las culturas que interpretan el alimento, las técnicas producción y de preparación, las representaciones dietéticas y religiosas, los progresos en la mejora de alimentos y en la elaboración culinaria, etc. Aparece también la función del pan, del vino, de las especias.

Recorremos el mundo alimentario desde la antigua Mesopotamia hasta la moderna América, pasando por los egipcios, griegos, romanos, bizantinos, judíos y árabes.

Un rasgo importante de la obra es la atención que pone en destacar las influencias de unos modos culturales en otros, o sea, la interrelación cultural de la alimentación y de la gastronomía, fenómeno siempre nuevo y siempre antiguo.