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Frutas de sartén para la alacena

Juan van der Hamen y León (1596–1631), «Bodegón con dulces caseros».

Desde antiguo las llamadas frutas de sartén o dulces de sartén se elaboran en España con pasta o masa de harina, debidamente especiada, y se fríen en una sartén en aceite hirviendo. En el libro de Ruperto de Nola (1477), del que tengo hecha una edición especial, se indican con este nombre varias preparaciones. Familiarmente se conocen los buñuelos, las filloas, las flores, las hojuelas, los melindres, los pestiños, las torrijas, los enmelados, las almojábanas, entre otros muchos.

Se trata de unos dulces sencillos, económicos y populares o tradicionales (que reaparecen también en Latinoamérica), cuyas recetas quedarán disponibles en la “alacena”.

María Victoria Rodríguez Gálvez

Las envía: María Victoria Rodríguez Gálvez:  Rosquillos fritos // Pestiños o gusanillos // Gachas dulces // Huesos de San Expedito // Flores de sartén // Torrijas // Roscos de buen paladar // Buñuelos de viento // Leche frita // Cañas //

Recetas de vigilia para la alacena

Giuseppe Ruoppolo (1631-1710). «Bodegón con verduras»

Unas recetas de vigilia o cuaresma, tiempo de abstinencia de carnes: suficientes en carbohidratos, proteínas y vitaminas.

Contando con alimentos muy comunes y al alcance de todos los bolsillos, la cocina popular procuraba darles el mejor sabor y la mejor preparación culinaria, dentro de los tiempos litúrgicos.

Son las inolvidables recetas de la abuela.

 

 

María Victoria Rodríguez Gálvez

Las envía: María Victoria Rodríguez Gálvez:

Garbanzos con espinacas  // Caballa en escabeche // Boquerones en cazolilla  // Alcachofas con panecillos // Potaje de habas con berenjenas // Bacalao encebollado  // Gachas dulces  // Espárragos en salsa  // Pescadilla en escabeche  // Espinacas en vinagrillo  // Acelgas en salsa  // Albóndigas de bacalao // Garbanzos con arroz // Andrajos o Guiñapos // Habas verdes en salsa Seguir leyendo

Festival de la verdura

Juan Sánchez Cotán (1560-1627). El “Bodegón del cardo” es un hito en la historia del bodegón de "naturaleza muerta" en España. Con esmerado dibujo y sobriedad de recursos, hace que la luz incida en los objetos -vegetales y animales- enmarcados en una ventana, sobre un fondo negro.

Un halago de la huerta

El domingo 10 de abril tiene lugar en la Ribera la tercera edición de «Andosilla gastronómica», o sea un festival de productos frescos -todo tipo de verduras, como espárragos, alcachofas, pimientos, champiñones…- y conservas vegetales. Allí acudí el año pasado no sólo para comprar, sino también para degustar.  Presentes estarán este año los trece Restaurantes del Reyno, para mostrarnos hasta dónde puede seducirnos su cocina con los vegetales.

Hoy no se discute la bondad dietética de las verduras. Sin ácidos grasos y sin apenas hidratos de carbono. Pero con minerales tales como calcio, hierro, yodo, magnesio, zinc, selenio…; con vitaminas como tiamina, riboflavina, niacina, piridoxina, fólico…; con aminoácidos, como la arginina y la leucina. En fin, una locura para los que quieren estar en forma.   Seguir leyendo

Estética de la delgadez y anuncio alimentario

 

 

Fernando Botero, "Niña imaginando". Acodada en la barandilla de una galería, la niña gorda sueña quizás con un cuerpo delgado y esbelto.

 

 

Un cambio de sentido

La imagen del propio cuerpo está in­vadida hoy por los di­ferentes factores económicos, sociales y publici­tarios que asumen la del­gadez como «modelo» o ar­quetipo es­tético. No son ajenas a ello algunas ideas filo­só­ficas. La imagen de sí que hoy deter­mina la rela­ción del joven con su cuerpo está configu­rada por unas pautas colectivas que han cambiado el sentido y los valores de las sociedades occiden­ta­les.

La imagen que muchos jóvenes -ellos y ellas- tienen de sí mismos es en realidad un tro­pel de nuevas aspiraciones individuales que invaden a todos los grupos y clases. También la relación del hombre a los otros y al mundo están impulsadas por aquellas aspiraciones que exigen compro­meterse con el cuerpo para la sexualidad, el de­porte y la dieta.  Seguir leyendo

Estética y ética del comer

Jacob Jordaens (1593-1678). "Comedor de potaje". Tras llevarse ávidamente a la boca una cucharada de ardiente potaje, quemándose la lengua, sopla con impaciencia sobre el cubierto para rebajar la temperatura del caldo. Su voraz impaciencia corre pareja con la mirada ávida del perro que, con la lengua fuera, refleja el exceso de gula de su dueño.

Hambre, apetito y gula

Las pala­bras «ham­bre», «apetito» y «gula» equi­valen, respectiva­mente, a nece­sidad , a necesidad más gusto, y a gusto sin necesidad. Las dos primeras (de tipo vegetativo y sensitivo respectivamente) se ins­criben en un orden humano co­rrecto. La última co­mienza y termina en un de­sorden psicológico y moral, en vicio.

Hay dos tipos de impulsos naturales refe­rentes al alimento: uno, que se encuentra en las fa­cultades que cumplen funciones metabólicas o digestivas (vegetativas), las cuales no están sujetas al go­bierno de la razón; a este orden de impulsos per­tenecen el hambre y la sed. Hay tam­bién un impulso sensitivo, llamado ape­tito (psicológico) que puede pro­vocar cierto de­sorden; y a él se debe apli­car una di­rección racional que lo mo­dere.

La moderación racional de comidas en canti­dad y ca­lidad pertenece a la dietética, que se refiere a la dis­posición o com­plexión corporal; pero la moderación de los impulsos y senti­mien­tos internos que, teniendo por objeto la comida, son orde­nables al bien general del hombre como ser racional pertene­ce a una direc­ción psicológica, estética y moral.

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Música y gastronomía

Jan Bruegel (1568-1625): «Gusto, Oído, Tacto». Preciosismo, riqueza de colorido y alta calidad de los detalles: en la mesa central, a la izquierda, dos niños escuchan atentamente la música de un archilaúd (el oído), mientras que la joven acaricia a un perrillo (el tacto); a la derecha, otra muchacha degusta ricos manjares (el gusto). A su lado, en el primer plano, un excelente bodegón de caza; y en un segundo plano, unos criados se disponen a servir la mesa.

Se da el caso de que algunos personajes han mirado la música como un complemento del mismo placer gastronómico. A este propósito me ha surgido la pregunta de por qué un gastrónomo puede estar interesado en la música.

 La música es movimiento y ritmo

Varias veces, a lo largo de nuestra historia cultural, se han levantado voces para indicar la relación que la gastronomía puede tener con la música. De hecho, el oído –junto al gusto lingual, al olfato, a la somestesia y la vista– es uno de los elementos complementarios del “gusto gastronómico” global. En realidad, sin la penetración del mundo en nosotros a través de los sentidos, no habría mundo ni belleza. Sin olfato no se distinguiría belleza en el olor del jazmín. Sin los ojos, jamás podría captarse belleza en el cuadro de las Meninas pintado por Velázquez. Dicho de modo general: sin sentidos no hay be­lleza para el hombre. Por eso decían los antiguos que lo bello es lo que, al im­presionar nuestros sentidos, causa placer.   Seguir leyendo

Recetas de carnes para la alacena

Alejandro de Loarte (1590-1626). Con línea ligera y aire veneciano, sigue la tradición española de bodegones castizos.

Tradicionalmente son muchos más los días que la liturgia permite comer carnes que guardar abstinencia.

También esta ventana recogerá aquellas recetas que, «en tiempo de carnes», sean sencillas, económicas y tradicionales.

 

 

 

 

 

Las envía: María Victoria Rodríguez Gálvez

  Liotillos de ternera // Cordero con aceitunas // Lomo de cerdo en adobo // Lomo de cerdo en salsa // Carrillera de ternera o cerdo // Conejo a las hierbas // Pollo en pepitoria // Gallina en pepitoria // Rabo de toro // Codorniz estofada // Perdiz estofada // Manitas de cerdo // Conejo con tomillo // Perdiz en escabeche // Cabrito con piñones // Pollo al horno  // Costillas de cerdo con guisantes // Patatas con chorizo Seguir leyendo

Cenas medievales con hipocrás

Caballeros en la mesa. Iluminación de un manuscrito medieval. Sobre el mantel no hay cubiertos, salvo el gañivete que alza un comensal. Sólo hay dos copas para varios comensales.

Una mesa medieval con su ambiente

Entre los años 1993 y 2007 tuve ocasión, con mi buen amigo Manolo Sarobe, de alentar y dirigir algunas comidas medievales, a ruego de restauradores de la zona de Sangüesa. La única condición que pusimos fue que los menús tenían que ser “auténticos”, sin incurrir en la errónea fantasía  de que pudieran asimilarse a cualquier tripada de glotón (mucha morcilla, mucha carne asada… mucho colesterol). El buen quehacer de los cocineros, la equilibrada experiencia de Sarobe y mis propios estudios sobre recetarios medievales y renacentistas hicieron posible la organización y buena marcha de aquellos eventos.  Tales cenas fueron degustadas durante 15 años seguidos; y quedaron suprimidas por el Consistorio, a pesar de las protestas vecinales.

Al anochecer de los fines de semana veraniegos quedaba tenuamente iluminado con antorchas el claustro medieval del antiguo convento de El Carmen, de cuyos aposentos interiores salían  golpes de vahos deleitables, olores recónditos  y extraños, cantos gregorianos sorprendentes, como si toda una época amortecida viniera a renacer en un concreto espacio y tiempo navarro, ante un público sorprendido y atento. Los sirvientes, camuflados de lacayos, iban vestidos sencillamente al modo medieval: ellos con sus  ajustados chalecos y sus calzas; ellas con largas faldas festoneadas y un pintoresco pañuelo ceñido a la cabeza.  Traían el servicio en parihuelas, como lo habíamos visto en cuadros y dibujos antiguos.  Seguir leyendo

Gastronomía y culinaria del agraz-verjus

El agraz se obtenía, desde antiguo, del jugo fermentado de uvas semimaduras.

Un ensayo culinario

En las recetas de uso actual, encontradas con aplicación de verjus, se dan dos tipos: las que se refieren a platos elaborados y las que son salsas en las que uno de los ingredientes es el verjus (el ejemplo más destacado es la mostaza).

En las elaboraciones de platos predominan las carnes (asados sobre todo) y, de ellas, el cordero. Después encontramos verjus en elaboraciones de foie gras, aves y pescados. Seguir leyendo

Agraz-Verjus: un condimento regio

Agosteros machacando la uva semimadura para obtener el agraz. Iluminación de una manuscrito medieval (Ms BNf lat 9333, fol 83): "Agraz" y "Verjus" pueden tener muchas veces el mismo significado; agraz es "uva verde, sin madurar": no es verjus, sino la materia prima con que éste se elabora.

Agosteros machacando la uva semimadura para obtener el agraz. Iluminación de una manuscrito medieval (Ms BNf lat 9333, fol 83): "Agraz" y "Verjus" pueden tener muchas veces el mismo significado; agraz es "uva verde, sin madurar": no es verjus, sino la materia prima con que éste se elabora.

¿Qué es y cómo nació?

El agraz-verjus es un condimento utilizado a lo largo de la historia de la gastronomía para elaboraciones culinarias. Se obtiene a partir de uva sin madurar, por lo que su alto nivel ácido y sus propiedades aromáticas afrutadas lo hacen incluso más apreciado que otros condimentos como el vinagre o el zumo de cítricos.

En la actualidad son muy selectos los restaurantes que utilizan el verjus en sus cocinas, para la condimentación de ensaladas, pescado, carne, o como uno de los ingredientes que interviene en la confección de salsas.  Seguir leyendo

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